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QUERIDA MUÑECA…

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El negocio de las androides es un éxito en China y Japón. Se venden miles y miles de ellas, y no solo para practicar sexo, sino también para para practicar compañía… Es tremendo el problema de la soledad en dos de los países más poblados del mundo. Patético e irónico. Estas muñecas-robot, auténticas replicantes, cuestan desde los 1.000 hasta los 20.000 euros, y son de una perfección según precio. Incluso se pueden fabricar al gusto, como hacerse un huevo, por riguroso encargo, tipo, talla, peso, pelo, o incluso con el rostro de alguien (aquí, los manufactureros aconsejan dar tan solo un aire, un parecido, una semejanza, para evitar posibles querellas). Deontológicos que son ellos…

Los últimos modelos vienen con un elemental sistema de inteligencia artificial incorporado que permite responder con voz a ciertos estímulos, a una básica conversación, e incluso simular orgasmos. En Hong Kong se celebra una Feria de Adultos – así mismo se llama – donde hacen furor y a donde acuden de toda Asía y parte de… a mercarse una muñeca-te-doy-y-no-esposa a fin de complacer y no complicar la vida. Y no me tomen a mal el comentario, por favor, que esto bien puede ir en ambos sentidos. Tan es así, que hay japos que se han dejado a sus santas gheisas de toda la vida para irse a vivir con la de plastilina. Muchas de sus mujeresposas dicen que están incluso encantadas de la vida. Todo, rigurosamente cierto. El mercado oriental de edad provecta y solitaria, alega que solo buscan un hueco que llenar (no piensen mal, por favor), unos ojos que parezca que miran, que ven, unas palabras grabadas de cariño, un algo en el sofá que nos espere…

Pero no vayan a pensar mis avisados lectores que ese merkandising se queda para los amarillos solos. Ya se están abriendo mercado en todo el mundo. En nuestro país existe un comercio en Barcelona que las vende, y donde, si no puedes permitirte comprarlas, te las alquilan por horas. Incluso cerca del Camp Nou, así lo leo, existe el primer burdel de muñecas sexuales del continente. Allí le enseñan un catálogo de ciborg-chicas, la cual más sofisticada, complaciente y callada, y a cien pavos la hora de compañía… Aviso que también disponen de un par de muñecos bien datados y mejor dotados. Para damas y arco iris. Que ningún nadie pase hambre de nada.

Los empresarios pioneros aseguran que, con el avance de la tecnología en este campo, y las necesidades del ser humano en esta sociedad, la generalización de estos androides en el mundo entero debe darse por asumida. Solo es cuestión de tiempo, y no mucho. Y se basan en que hay una tribu cada día más extensa que precisa de ellas y/o de ellos: los sadomasocas, los que han perdido el atractivo pero no el deseo, los tímidos, los que tienen algún problema que los avergüence, incluso como prácticas en disfunciones sexuales, o catarsis y profilaxis médica en tratamientos específicos de pacientes concretos, por motivos terapéuticos específicos… y un laaargo etcétera.

Yo aconsejo que la sociedad en general vaya pensando en esto. En tanto en cuanto las recete el seguro, como cualquier otra máquina o artilugio, que todo llegará, el Inserso podría organizar viajes de señores y señoras en emeritaje de compañeraje o companaje, a hoteles concertados con muñecámen incluído. Ya saben, habitación de una o dos camas con muñecóide del mismo polo o para distinto palo. No se lo tomen a broma, que la cosa de la enmienda es una jodienda…

Otro por ejemplo es que los confesores de la católica tendrán que ir actualizando caducos conceptos. ¿Es igual engañar al cónyuge con un/una mádelman que con alguien de carne, hueso y alma en su almario?.. ¿No será, si acaso, solo medio pecado?.. ¿La justicia lo mantendrá como el adulterio, según haya o no abandono de hogar?.. ¿Aunque uno o una se largue a cohabitar con el pinocho o la pinocha al trastero?.. Son unas pocas preguntas sobre muchísimas que están ahí mismo, y que me callo por pudor y prudencia. Pero, haberlas, háylas.

Así que propongo que vayan cogiendo la moral cultural de cada cual (cada cultura segrega su propia moral) y les vayan haciendo los apaños y remiendos necesarios al caso. El tener una pareja que el mayor problema que le cause es el cambiarle las pilas, no es moco de pavo. Y si los chinos y los japos se han empeñado en que los adoptemos, acabarán por adoptarnos ellos a nosotros.

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