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PEDIR EN CHINA

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El periodista Martín Caparrós cuenta que, en una calle de Shangay se topó con un mendigo que pedía limosna. Ante su gesto de no llevar suelto, el indigente le señalaba la mano donde llevaba el móvil, sin llegar a entenderse…

Por la noche, su amigo chino le explicó que últimamente los pedigueños aceptan transferencias electrónicas escaneando el código QR pegado al cuenco que tienden, enviando los óbolos a sus cuentas de WeChat o AliBaba…

Así logran más ayudas, y encima evitan que los ladrones y mafias les quiten lo recaudado. Lo que digo. Es más seguro y rentable ser pobre en China que autónomo en España. Cobra spoco, pero ni te lo dejan a deber, ni te lo roban.

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