Saltar al contenido

LA MEDIA HORA DE LA MEDIAORA

Compartir


Anteayer me llama un amigo… ¿Has visto el programa de Ana Rosa Quintana?.. La verdad es que, como los cigarrillos, no uso… no fumo de ese tabaco. Y me aclara el porqué de la cosa. Hablaba ella de una de sus mediocridades temáticas y mediáticas, sobre los disgustos, peleas, ensañamientos, estreñimientos y enfrentamientos entre dos famosuelos sevillanos, de los que medran estas figuras, y de los miles que hacen forraje apuntados a estos pesebres…

            Y resulta que, como todo lo que huele a esto, habían acabado, claro, naturalmente, por supuesto, cómo no… en los juzgados. Normal entre tales. El colmo de la inteligencia es cuando la famosa figura de la comunicación, dándoselas de experta, sugiere que eso deberían resolverlo por Mediación, dando a entender que para esas chorradas existe tal solución, y no ocupar más los juzgados… Uno de sus preclaros asiduos, avisados como ellos solos, quiso redondear a filtiré… ¿un Juez de Paz, no?.. A lo que la diva, presumiendo de saber lo que se decía, contestole que noles, que los Mediadores son (quiso dar a entender que una especie de subproducto judicial) y están para arreglar conflictillos de esos, pero que su laudo obtiene validez jurídica… O algo muy parecido a eso.

            Por supuesto que no me siento ofendido como mediador, por favor, no me malinterpreten, hasta ahí podíamos llegar... Un mediador tanto puede arreglar cosuchas que cosazas, de pequeña, mediana o gran importancia, pues lo relevante en la Mediación es la existencia del conflicto, no el tamaño del conflicto. Y en esto, como en otras cosas que dijo la señora, lo único que demuestra es su absoluta ignorancia al respecto, su supino desconocimiento de lo que hablaba dándoselas de experta en la materia. No sabe que en la Mediación no existe la decisión unilateral del laudo, ni cómo se llega a la Mediación, ni de qué forma y manera se procesa (desde luego, si algunos de sus noticiosos personajes de los que vive por esparcir sus desencuentros, se sometieran a la Mediación, la señora Quintana no se comía una rosca, profesionalmente hablando, claro, dado su estricto carácter confidencial), y es que, en definitiva, no tiene ni zorra idea de lo que es la Mediación.

            Pero eso sí, habla como si lo supiera, y con su incultura sobre el tema, le hace un tremendo daño al concepto de la Mediación, pues este tipo de dioses y diosas de la basura mediática tienen un modelo de audiencia, extensísima audiencia, que, cuanto sale de sus bocas, para ellos es palabra de dios – con minúscula – y lo único que reciben cuando sus ídolos e ídolas hablan de lo que no saben, es una deformante desinformación de lo que es la auténtica naturaleza de las cosas y de los casos.

            A estos personajes de alto plumero y ancho florero, se les debería exigir una cierta responsabilidad cuando traten ante su multitudinaria audiencia sobre temas de los que lo desconocen casi todo, y hablan con una ligereza trufada de ignorancia y absoluta falta de rigor. Naturalmente, lo admito, eso no es ningún delito, faltaría más… No es una profesora enseñando o malenseñando a sus alumnos. Ella trabaja para una empresa que fabrica una mercancía que una gran cantidad de clientes demandan y consumen, nada más. Y si los clientes consumen comida-basura, ni quieren rigurosidad, si no informalidad, pues nadie es culpable de nada. La ley de mercado, la de la oferta y la demanda.

            Lo sé, y lo reconozco. Pero alguien debería hacerle llegar a esta reina del cotillón, que vive tan ricamente de lo que hace y deshace ante los ojos de sus hipnóticos espectadores, que, aunque solo sea por un elemental principio de ética, por respeto, por ecuanimidad, no sé… antes de largar de lo que no sabe, debería informarse la buena mujer… A eso, creo que se le llama dignidad.

El próx. Viernes, 01/03, a las 10,30 h., en radio T.Pacheco, FM 87.7: 7, EL PROPÓSITO-2.- Esta segunda parte puede que sí sea buena…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *