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EL MERCADO DEL 8M

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¿Quién puede decir que el 8m de este año ha transcurrido libremente, en el pleno sentido de la palabra?.. Algún, o alguna, miope, sin duda. Y no ha sido plenamente libre, porque el Día de la Mujer de este año ha estado hipersuperpolitizado. Y así hay poca, muy poca, libertad. Ha estado bajo la publicidad de los partidos políticos. Ha existido el feminismo del PP, el del Psoe, el de Ciudadanos, el de Podemos, y hasta el de Vox, aunque éste menos, la verdad, pero todos y cada uno de ellos con su cohorte femenina al lado…Cinco manifiestos distintos y distantes. Y todos proclamando que su feminismo es el auténtico y los demás son los falsos. Y con el aval y respaldo de las mujeres de cada sigla política.

            Si en verdad fue el Día de la Mujer, todas las mujeres sin excepción, solo por el hecho de ser mujer, tendrían que no haber permitido que sus respectivas formaciones políticas las usasen, utilizaran y secuestraran sus femineidad, o su feminismo, pero el exclusivo uso político de la misma… salvo – y no creo que deba ser así – que el feminismo sea un movimiento más político que social, claro… Pienso que la mujer ha de ser mujer antes que política.

            Y este fenómeno enlaza un poco, o un bastante, con mi articulico de semanas atrás, sobre la inexistencia en parte de la famosa Libertad de Mercado, que abordábamos en el programa radiofónico de La Pinza. No existe por entero una libertad de mercado, se diga lo que se diga, ni existe por entero una libertad de manifestación, se piense lo que se piense. Algunas están dirigidas, institucionalizadas, escenificadas, monitorizadas y teledirigidas desde las propias administraciones del estado que las tutelan, y, por lo tanto, manejadas por la política en todo o en parte…

            Y la política, como el mercado, usa y abusa de la publicidad, aunque aquí y en este caso se le llama propaganda. Y, dado que la financia, pues también lo hace suyo si lo necesita. Y este año es de urnaje, y los partidos que hacen la política que conforma el Estado, se suben a la carroza y la convierten en escenario festivo de sus mítines. Pues las manifestaciones costeadas desde y por las administraciones, son de quienes las pagan. Y, a la postre, ya hay varias manifestaciones directamente sponsorizadas por la Administración…

            Publicidad. En el mercado de servicios y mercancías se produce el fenómeno de vender un producto incluso antes de que se conozca la calidad del mismo. Se le monta una campaña a una película y la hace un éxito de taquilla en primera instancia. Luego, los que la ven, juzgan si es buena o mala, pero el primer tsunami provocado por la publicidad ya da la ganancia. Exáctamente igual pasa con un libro. Se le hace best-seller de ventas antes de comprobar su valor literario. Las películas ya tienen asegurado el éxito antes de ser exhibidas en pantalla, y los libros antes de salir la edición a la calle. Estamos en un mercado. Un mercado de usuarios, de consumidores, o de votantes, es igual… todo se reduce a un determinado tipo de clientela.

            Este año, como decía al principio, el 8M ha sido convertido en un enorme mercado electoral, donde cada partido ha utilizado la moneda del feminismo para comprar votos, sus votos. El año urnal en el que nos movemos, hace que cuanto esté patrocinado por la política se use para hacer política. Cada partido la suya. El feminismo de este año en España ha sido ideológico de izquierdas, de derechas, de centro, conservador, liberal, progresista o retrógrado. Ha sido la cartelera donde se han colgado los pasquines. Y lo siento que haya sido así, pero así mismo ha sido…

El próx. Viernes, 15/03, a las 10,30 h., en radio T.Pacheco, FM 87.7: 7, VEJEZ - Reflexionemos

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