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SOBREVIVIENDO

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Mucho antes de ser Nóbel de Literatura, nuestro ingenioso autor C.J.Cela, tuvo que trabajar como censor para la dictadura, al fin de pagarse el marmitaco nuestro de cada día…

Como en aquella triste época Franco solo permitía putas controladas en casas de lenocinio – las justas – y virtuosas esposas con la pata quebrada en casa y bajo velo en los templos, y nuestro autor necesitaba refocilarse, acudía, con los próceres y pudientes, a las primeras…

En casa de La Uruguaya, donde iban altos miembros del falangismo, frecuentaba a una pupila que gritaba un estentóreo ¡arribaspaña! En su cúlmen orgásmico, haciéndose así con el favor de los mandamases (Eslava Galán: De la alpargata al 600).

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