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En el programa de “La Pinza” del otro día, un par de letrados como invitados lo tuvieron claro, muy claro: la Democracia no está por encima de la Ley, como han hecho bandera los separatistas catalanes y sus palanganeros de Podemos. Lo torticero del planteamiento de esta gente es tan simple como simplista, y es que, al no existir leyes que la regulen y la definan, como la Democracia es un concepto, yo impongo la mía sobre la otra y aquí no vale más ley que la que yo diga. O sea, se usa el concepto de la Democracia para hacer lo contrario a la Democracia.

Y ante eso, tenemos dos fuerzas políticas radicalmente distintas en sus planteamientos, como respuesta a esta sibilina mentira nazi-onanista, si bien su estrategia doméstica es la misma, idéntica en uno y otro: acallar la disensión interna con la amenaza y el chantaje, transformar las distintas voces en una sola, la voz de su amo, y convertir el partido en un manso espejo de su líder. Son tanto el PP como el PSOE. Pero ofrecen dos marchamos diferenciales. Los primeros proclaman los 155, y prohibir “manifestaciones provocativas”, como la que se hizo en Madrid, que fue, por cierto, un claro triunfo de la democracia y no de la represión… enfín, toda una línea dura que roza incluso la violación de ciertos derechos.

Mientras los segundos van con la bandera del diálogo, los pactos, y un “buenismo” que, paradójicamente, no contemplan en su propia política interna. Ni siquiera se molestan en disimular que el propósito es solo asegurarse unos socios de gobierno con los que negociar un tomaydaca… Y esto contrasta, lo quieran o no, y mucho, con gobernar a base de decretazos del sí o sí, que es lo contrario al no es no. Y, naturalmente, da que pensar…

Como ejemplo que mueve a risa, si no a llanto, según se mire, es uno de los últimos y que nos hizo notar uno de los abogados invitados al programa. El Real Decreto del uno de Marzo, respecto a una modificación de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, a través del cual, en su artículo 7, como Normativa aplicable al personal laboral, resulta que ni ese señor de ahí, ni usted, ni yo, ya no somos “padres” de nuestros hijos, si no el “progenitor diferente de la madre biológica” que ha parido a mis hijos, o a los suyos, claro…

Y lo justifica porque la palabra Padre tiene connotaciones patriarcales… (¿?). A mí no se me ocurre otra exclamación que la de ¡ hay que ser gilipollas ¡, y quizá que me quede corto. Tampoco me extraña nada que la gilipollez más rampante del feminismo se lo haya insinuado-transmitido-ordenado, Sánchez lo haya adoptado-adaptado-decretado, y encima, a mí se me ataque por machista y decir lo que me parece…

Otra perla más es el anuncio oficial de la autonomía de Cantabria que reproduzco y acompaño a esto, y que se comenta por sí solo, sin necesidad de más interpretaciones. Desde luego, la Democracia no está nunca por encima de la Ley, como se decía al principio de esta cosa que es este articulico. Y mucho menos democracias inventadas al margen de otras y en contra de esas otras, como es el caso catalán. Pero cuando las democracias son tan caducas que solo paren leyes como la de muestra (o leyos como el del muestro), entonces dudo qué empezó a descomponerse antes, si la Ley, o la Democracia…

¿Qué fue antes, la gallina o el huevo?.. Si la gallina no está sana, los huevos que ponen salen podridos. Y de un huevo podrido, no hay gallina que salga… Y, encima, el gayo de la gallinácea progenitora, por muy kiriko que sea, no será más que el cubridor diferente de la gallina progenitora de los huevos. O algo muy parecido, al menos mientras a la ponedora no le salga cresta…

El próx. Viernes, 26/04, a las 10,30 h., en radio T.Pacheco, FM 87.7 (queda colgado en YouTube): FANATISMOS, tan iguales, tan distintos...

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