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Todos los años, invariablemente, el Ipc sube aprox. un 3%, y a los jubilados nos suben las pensiones un 0,25%. Perdemos cada año aprox. un 2,75% de poder adquisitivo. El gobierno dice que no hay fondos, pero es que los han gastado en lo que no debían…

Además, las pensiones no contributivas no deberían pagarse de tal fondo, puesto que no contribuyeron al mismo. Y encima, gran parte del mercado de trabajo ni cotiza a ese fondo, o cotiza mal y peor. Y nadie dice nada…

Los pensionistas deberíamos formar un partido político propio y poner a los demás a parir. El PJQSPPD, osea, Podemos Joder a Quién se Ponga por Delante.

HOY, COMO AYER...

Tres escalones, y estabas en el recinto de la Iglesia, rodeado por una verja. Dentro, a la derecha, la pequeña Cruz de los Caídos, donde en determinadas fechas montaban una escueta guardia cuatro lucidos falangistas, camisa azul y roja boina. A los que no éramos de la sangre del régimen no se nos permitía lucir prendas tan aguerridas, ni participar en tan marciales acontecimientos… A la izquierda, se abría un estrecho pasillo que dotaba de acceso exterior a la sacristía del pequeño templo, y a su derecha, otro que llevaba al grueso cable que daba tierra al pararrayos del campanario. En su fachada, junto a la puerta principal, colgaba una vitrina de puerta acristalada y abatible, que custodiaba, clavados con chinchetas, los horarios de los servicios religiosos, alguna Hoja Parroquial de interés, algún comunicado a los fieles… y una cartulina octavilla con el título de la película - o películas - de esa semana en el cine del pueblo, sus principales intérpretes, la sinopsis, y… ¡tatachan!, la Clasificación Moral de la(s) misma(s).

Tolerada, o… Con reparos, 1R, 2R, 3R, 4R, o lo peor de lo peor, Gravemente Peligrosa con Reparos. La leche. Una 4R, por ejemplo, Mogambo, donde a unos amantes la torpe censura los convertía en hermanos, y de ahí que la adivinable relación desembocase en incesto, pero fuera como fuese eso nos ponía en el camino del infierno. O ya una Gravemente Peligrosa, como Arroz Amargo, de Sylvana Mangano, que nos colocaba directamente, sin preámbulos, dentro de ese mismo infierno, en la parte más barbacoa del mismo. Por supuesto, eso era en cuanto a los mayores de 18 años, que se jugaban sus brochetas cada fin de semana en las butacas del cine. A los críos, invariablemente, nos salvaban de chamuscarnos porque se nos prohibía directamente el acceso. Sin más paliativos…

Y recuerdo esto en comparación a lo de hoy. Pero – se me dirá – si hoy, tío tonto, no existe la censura, ¿cómo se te ocurre?.. Pero, ¡já..!, claro que existe, si bien que larvada, de otra forma más sutil, más ladina y elaborada, más emboscada. Y no por la salvación de las almas, si no por otros intereses. Antes, simplemente lo hacían con el chantaje del miedo, con la amenaza de tu condenación eterna, o con que te iban a poner un sambenito ante las fuerzas vivas y muertas del pueblo que te ibas a cagar. Y todo eso junto, acojonaba un rato. Y en la actualidad, la censura se ejerce mediante el aborregamiento de la gente, la manipulación de la realidad, el consumismo, el hedonismo y el narcisismo, y, encima, por lo que ha venido en llamarse la postverdad. Esto es, utilizar las redes para, aprovechando el adocenamiento mental del personal, fomentar noticias falsas dirigidas a fines espurios. La masificación de las gentes y las mentes, y la gentificación de las personas, es el objetivo final. Lo mismo que aquella burda dictadura aliada al más casposo poder eclesial perseguian el control de los individuos. Ya digo, los de ayer, mediante un secuestro atroz de las libertades y del pensamiento dirigido, y los de hoy, a través de aparentemente lo contrario, o sea, una libertad casi absoluta con que deseducar al personal y orientarlo a un control absoluto mental como el de antes.

Y lo cierto es que la ciudadanía del mundo está atravesando una época propicia a la manipulación de sus mentes. Ha logrado que EE.UU. elija (aparentemente en uso a su libertad de voto) a uno de los grandes monos de la selva mundial. Se está intentando manipular la realidad política en los estados europeos, facilitando el ascenso del fascismo, populismos y hasta resucitar al nunca muerto nazismo. Se ha interferido en el conflicto catalán con el fin de desestabilizar Europa. Los mayores medios del movimiento de masas, como el fútbol, están construyendo un poder dentro del poder institucional de los propios países (véase el chantaje de la Fifa a España en el caso Villar, por ejemplo). O la nueva moral de conseguir lo que un loco, o un colectivo enloquecido, quiere, a base de mover voluntades desprovistas de voluntad propia, dentro del engranaje de las democracias, que es una tendencia que se va abriendo camino…

Un día llegará en que iremos a la puerta de los Ayuntamientos, y a la izquierda de su entrada principal, en una vitrina con puerta de cristal abatible, habrá una cartulinica en octavilla, del Partido Unificado, cogida por una chincheta, que nos diga lo que tenemos que hacer y cómo hemos de pensar, y a los espectáculos que hemos de asistir fuera de las fiestas, los deportes, los folklores y las tradiciones permitidas. Y las actividades intelectuales serán clasificadas desde las Toleradas, las Con Reparos, o las Gravemente Peligrosas…

MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / El Mirador / www.escriburgo.com / viernes 10,30 h. http://www.radiotorrepacheco.es/radioonline.php
Publicado por MIGUEL GALINDO SANCHEZ en 3:24


Rajoy, Fátima, y todos los virginales voceros peperos se hinchan a decir lo bien que marcha la economía y lo buena que está la tía. Vale. Pero ese dato no se corresponde, por ejemplo, con la inversión pública, que cada vez baja más, y más…

El año pasado, por ejemplo, alcanzó su punto más bajo en cincuenta años. Nada menos. Cayó hasta el 1,9% por debajo del Pib. Según el propio Banco de España, su valor mínimo desde 1.970…

Es la Inversión más baja de toda la Unión Europea, pero ellos borriquean que España es la que más crece de toda esa misma Europa. ¿Cómo puede ser eso?. Pues con medias verdades que falsean realidades.


Escribo esto un día antes de la fecha de la investidura con, o sin, ya veremos… investido. Cuando publique esto ya se sabrá si: 1) Puigdemont ha tomado posesión por el sistema Oui-Ja, y está anulada por no válida.- 2) Puigdemont ha entrado a España tiñéndose su melenaje de rubio modelo Carrillo en la Transición, o tipo Trump en la actualidad, y entonces sería detenido una vez descubierto en carnavales, y enchironado.- o 3) una vez que el Constitucional español le haya quitado a los “indepes” el piojo puigdemonita de encima (mayor favor, imposible) tener las manos libres para nombrar a otro, u otra, caparra no encausado y limpio de culpa. Aún nada de ello ocurre

            Pero, al final, antes o después, la dialéctica de los independentistas se debate entre dos grandes cuestiones: la épica y el poder. Irremediablemente. Inevitablemente. Y ese par de cuestiones, de conceptos, que hasta ahora han ido compaginando más o menos cómodamente con la ayuda, bendiciones y oremus de sus obisperío católico (también vale avisperío), está llegando el tiempo que amenaza con desgarrar la muy “heróica” causa del separatismo, que, al fin y al cabo – de tanta referencia a Franco – es un caudillismo que usa la misma estrategia y casi que la misma simbología. Y, al igual que ellos, se debate entre el poder y la épica.

            La épica, ya se sabe, es la gloriosa causa, la sagrada lucha contra el estado opresor, la defensa hasta las últimas consecuencias, de los derechos históricos (aún falseados), de la democracia (aún pervertida), de la sacrosanta libertad de los pueblos (menos la de los suyos), y toda esa parafernalia de manual que suele emplearse cuando una sociedad cree y quiere estar por encima de las demás, y que se apela – véase el modelo vasco – hasta al supremacismo racial si preciso fuera, pero, eso sí, desde un estatus de superioridad mezclado con cínico victimismo.

            Y el poder, ya se sabe también, significa ocupar poltronas por cualquier medio y a cualquier precio, colocar a los colegas y conmilitones, dar sueldo a los fugitivos de la banda, comprar voluntades como sea, y vender derechos al mejor postor que los pague. Es contentar y engañar a los liadores y/o acreedores inter-nazionales, con zeta, seducir a los escépticos a base de regalías, subvencionar a los medios de información propios y amigos de poner platillo, mantener a la disidencia en posición de firmes… El copypega de la etiqueta vasca de los años de la indignidad.

            Ambos sellos los hemos visto impostados en los sobres con su membresía durante todo el tiempo que han obtenido mando absoluto sobre su autonomía, en que han desmontado y ocupado las instituciones, influencia y presencia del Estado, para entronizar las de su “nasió” con el fariseísmo de sus embustes. No es nada nuevo, y están más que vistos y sobadas sus mentiras. Lo que pasa es que hay un tiempo antes y después del 1.O y del 155 y sus consecuencias. Y lo que antes era invisible y artero, hoy es visible y certero. Y se ha mostrado y demostrado más previsible que la mierda en el gallinero.

            Hace un tiempo, en mi programa de radio, un participante habitual hablaba de Cataluña como de un pueblo culto e inteligente, pero se ha demostrado que lo que han hecho no es de gente culta, y mucho menos de personas inteligentes. Solo un pueblo adocenado se busca la ruina que se ha buscado. Ruina social, política y económica. Y nadie ha impuesto lo que solo ellos han elegido, y de modo tan empecinao, bacalao…


Denunciaba Eduardo Arroyo, como escritor y pintor que es, que las autoridades catalanas censuraron al director de su galería por exponer a artistas españoles, y que en la Universidad de Barcelona se sorprendió al verse hablando él solo en castellano…

Eso le pasa por no exponer y dar conferencias en Tabarnia. Allí son mucho más educados y respetuosos e ilustrados que en la checa catalana, donde todo el mundo es franquista menos ellos, que son absolutistas…

A ver cuando los intelectuales, empresas, artistas, etc. se dan cuenta que existe una Catalunya civilizada y otra airada, alterada, desnortada… Y que a cada una hay que tratarla según quiere ser tratada. Ni más, ni menos.


Yo no sé si estaré equivocado en mis apreciaciones. Puede que sí, y, aunque no lo crean, me gustaría mucho estarlo. Pero lo que observo es un derrumbe total de una cultura, una civilización, unos valores, apenas apuntalados aún por la resistencia de algunos de esos mismos valores en algunos organismos aún, en algunas pocas organizaciones. Estamos asistiendo a unos hechos que, de habérmelos dicho alguien hace tres o cuatro décadas, sin lugar a dudas que le hubiera tachado de loco.

            Tenemos un megalómano electo y erecto en el aún país más poderoso del mundo, un tal Trump, que viene a la cumbre de Davos y se permite reafirmarse en lo de “su EE.UU primero”, añadiendo “…pero los demás podéis ir detrás”, y no se le abuchea, ni en su país se le echa con cajas destempladas, ni… en fin… O un zar despótico y nepótico a las puertas de Europa, un tal Putin, reprimiendo protestas con violencia, encarcelando a sus opositores, manipulando leyes y escupiendo a la democracia… y no pasa nada.

            Como tenemos otro Putin igual en Venezuela, un tal Maduro, que está calcando al ruso en todas y cada una de sus fechorías y manipulaciones, aparte de insultar con su boca llena de mierda a los países que se le oponen… y tampoco pasa nada. Tenemos dentro de la propia UE – esto ya no es ni grave, es gravísimo – países como Polonia, que está secuestrando las garantías judiciales y de derecho, o Hungría, metiendo en contenedores a miles de refugiados y cargándose los derechos humanos… y nadie alza la voz ni dice nada. Como tenemos de nuevo esa amenaza nazi en muchos de esos, y estos, países europeos, medrando y al amparo de unos equivocados derechos humanos que se les niegan a los verdaderamente necesitados de ellos… y no passssa ná.

            Como ese Puigdemont, cuyos únicos aliados europeos son esa misma escoria de la más extrema y dañina derecha, y toda la hez de los separatismos fachas del continente, el fascismo más abyecto, mientras, por otro lado, sus socios políticos, son aparentemente todo lo contrario, la izquierda más extrema, postiza y de pandereta, de este país. Y, encima lo hace enarbolando la bandera de la democracia, “su” democracia, manipulándola, riéndose de ella y ensuciándola, e insultando a España y Europa por no dejarse envolver en tamaña falsedad y mentira. Y cuela. Y todo vale. Y no pasa tampoco nada.

            Y así podríamos seguir poniendo más ejemplos, que haberlos, háylos y sobráylos… Pero lo más preocupante de todo, lo más peligroso y espantoso, es que todas estas barbaridades están ocurriendo gracias a los votos de los ciudadanos. Lo peor es que todas estas burradas las estamos entronizando la ciudadanía a través del propio sistema democrático. Que estamos amparando y aupando unos Caballos de Troya que destruirán a la democracia desde dentro, hasta convertirla en un remedo tipo Maduro o modelo Putin, donde los nuevos Hitlers harán su rol asignado. Y su papel liquidador en el teatro del  mundo, que es el de los nuevos bárbaros, es el mismo que el de los antiguos: los encargados de acabar con una civilización caduca, una cultura enferma, una sociedad sin valores… para que venga otra nueva que ocupe su lugar en la historia.


No llega al 25% de los afiliados a Podemos que participan en los procesos internos del partido. Y los dirigentes territoriales se manifiestan preocupados por tal descenso. Es la cosa de los militantes, que nada tienen que ver con los votantes…

Pero a Iglesias le viene eso muy bien. Así maneja el asunto a su gusto presumiendo de democracia interna. Pero, al final, es como en el estalinismo aquel, donde la “nomenklatura” decidía en nombre de, y a pesar de, las bases. Y al que no, se le purgaba…

Los cadáveres que deja Pablo por el camino son sus propios fantasmas. Y el absolutismo ilustrado es su catecismo. Sánchez está haciendo un copypega de ello.


El principio de la vacuna ya sabemos cuál es: inocular al organismo una pequeña dosis de la enfermedad que se desea combatir, a fin de crear las suficientes defensas para ello… Bueno, pues la vacuna para combatir la enfermedad catalana se llama Tabarnia. Estamos de acuerdo que se trata de algo virtual, ficticio, como Puigdemont, que es un holograma de presidente, pero también tan real como él, pues ese territorio está definido dentro de Catalunya tanto como Carles está en Bruselas plantando sus coles, y puede convertirse en factible en cualquier momento de la historia, si así devienen las cosas a ser.

            Tanto es así, que Tabarnia ya tiene presidente, tan virtual como el fantasma bruselense, pero que ahí está en la persona de Albert Boadella, que ya se ha dirigido a los ciudadanos dentro de la misma libertad democrática a la que apela el de las coles… Y Tabarnia también tiene su bandera, barrada que no estelada, pero mucho más participada… Como también tiene Tabarnia su himno, con bastante más contenido que Els Segadors, dónde vá a parar… Así que Tabarnia tiene ya todas las señas de identidad que necesita para manifestarse, y la suficiente ciudadanía que la avala y la respalda, como para que emerja en toda su entidad de forma y manera no menos manifiesta que el resto de una Catalunya que proclama la ruptura unilateral como dudoso derecho

            Y aquí viene el quid de la cuestión. Si aplicamos el sentido común, la consecuencia, la lógica, el quod pro quod, o lo que usted quiera aplicar, si una parte del territorio nacional reclama el derecho a independizarse, la otra parte de ese mismo territorio tiene idéntico derecho del mundo a independizarse de él para seguir unido con los que ellos quieren estar y sentirse. No existe la más microscópica diferencia. Lo contrario sería un cinismo tan claro, evidente y meridiano, que tendrían que verse en un espejo del que huyen tan cobardemente como lo evitan, pero que ellos mismos han levantado con su decisión y con su postura.

            Y si así llegara a ser, la gran y supremacista Catalunya independiente limitaría al norte con los montes Pirineos que la separan de Francia, igualetico que España, al sur y al oeste por esa misma España, y al este por Tabarnia, que igual sería España. Y por todos lados con una Europa de la que no formarían parte. Y estarían más aislados que una mierda en un mercado… Y por Tutatis que dan ganas de que ocurra todo eso tan solo que por verlos en tal situación. Y que sigan alimentando el ego y los bolsillos de la reata de politicastros advenedizos a los que votan, apoyan y defienden. Pero hundiéndose, eso también, en la miseria y la ignominia más absolutas.

            Y uno se ve tentado por ese morboso deseo, la verdad. Por eso mismo y por otras cosas hay que mantener viva y coleando, y alentando y alimentando, la posibilidad de Tabarnia como antídoto ideal y perfecto de los podridos corruptores de la realidad y la legalidad. Ayudemos entre todos a mantener erguida Tabarnia ante sus propios ojos, incluído el del culo… ¡¡ Que viva Tabarnia, coña..!!.


Se puso Rajoy medallas ajenas que no le correspondían, pero eso es normal en este hombre… Crecemos por la inercia de Europa, más que por sus “reformas”, de las que tanto presume…

Dice que somos los que más crecemos en Europa, pero es un embuste. Irlanda lo ha hecho un 4,8%, los países del este un promedio del 5,3%, Polonia un 5%, Rumanía un 8,3%... o sea que suelta mentira, como siempre…

Más vale que presuma menos y se aplique más en reducir la enorme desigualdad que padecemos, que tenemos la mayor de toda Europa, y ya ha sido avisado por Bruselas. A veces hay que callarse…