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No sé si se acordarán de un articulico que escribí aquí mismo hace como un par de semanas, ¿QUIÉN HAY DETRÁS?.. en el que trataba sobre la residencia belga en Waterloo del napoleoncete Puigdemont, y sobre los tapados que podrían estar financiando el alucinado independentismo catalán, engrasando coreografías, comprando plumas, pensamientos y conciencias, y todo lo que hay que mover en estas movidas… Este humilde escribidor apuntaba hacia un clan empresarial asimismo movido por intereses espurios, ¿lo recuerdan?..

            Pues bien, resulta esclarecedor, y curioso, que, paralelo en el tiempo a esto, se han publicado las memorias de Fritz Thyssen, el industrial que contribuyó a aupar a Adolf Hitler al poder. Aquí, en España, han sido editadas por Ed. Renacimiento, bajo el título YO PAGUÉ A HITLER, por si alguno o alguna tienen el interés o la curiosidad de bucear en una historia que fue parte y causa de una II Guerra Mundial, un pasado reciente que modeló nuestro presente. Y que bien puede ser la pista de cómo y por qué se financian ciertos movimientos políticos… Y digo ciertos, porque el utilizar regímenes totalitarios en nombre y refugio de tales democracias, es una estrategia factible de repetirse en el tiempo. Mucho más cuando la ignorancia y la incultura hacen nido en los que echan su voto en las urnas.

            Este hombre, Friedrich (Fritz) Thyssen, jefe de un conglomerado industrial y de importantes acerías, amigo personal de Göering, vió enormes oportunidades si financiaba al partido nazi, así que convenció y presionó a otros empresarios para apoyar económicamente el ascenso al poder del nazionalsocialismo. Una vez se dio cuenta del error cometido, y del monstruo que habían alumbrado, se arrepintió públicamente de ello, por lo que su propia criatura lo devoró despojándolo de sus bienes, de su ciudadanía, de su dignidad… hasta ser apresado por la Gestapo y enviado a Dächau, si bien pudo agenciarse un largo exilio itinerante que acabó en Suiza. En “Yo pagué a Hitler”, el magnate mezcla confesión y exculpación en la búsqueda de una especie de redención histórica.

            En otro artículillo mío ya dije también que el método usado por el separatismo catalán, su estrategia, su paso a paso, se parece demasiado a la película EL IMPERIO DEL MAL, sobre la fórmula utilizada por los nacionalsocialistas para alcanzar el poder y volverlo contra las libertades en las que se apoyaron para subir y ocupar ese mismo poder. El supremacismo catalán está calcado del supremacismo nazi, fíjense bien fijado, desde el victimismo inicial hasta el verduguismo y la prepotencia final… Y, salvadas las evidentes distancias, este otro capítulo del de “Quién está detrás..?”, también se asemeja sospechosamente a esto otro.

            Thyssen, a lo largo de su extenso exilio, concedió una serie de entrevistas al periodista americano Emery Reever, que las redactó en forma de memorias firmadas por el mismo personaje, que murió en la Suiza de su última etapa, en 1.950.-  Señoras, señores… demasiadas coincidencias como para no levantar conciencias.


Kim Yong Un es como el chato murciano, pero en coreano. No me digan que no. Calcadico hasta en los andares. Lo que pasa es que tiene un botón nuclear al alcance de su pezuña, y ese pernil nos puede hacer mucha pupa antes que tenerlo en el jamonero…

Porque Trump, el orangután del tam-tam, lo único que puede hacer es enrabietarlo y que cocee la cacharrería de los misiles, esos que le manda en dirección a su culo y que le explotan cada vez más cerca de su pelaje…

Poco y mal futuro tiene el mundo con estos dos siniestros esperpentos al mando. A uno lo impuso su padre, pero es que el otro lo han elegido otros simios. O algo así.


En la última encuesta metroscópica, que es el pulso con que esa agencia de sondeos nos toma la tensión política regularmente por prescripción facultativa de vaya Dios a saber qué, el resultado es sumamente inquietante para el PP… En un articulico anterior ya comentaba este servidor de las monjas la lenta tendencia a la baja de los populares en un goteo que no cesaba… Pues bien, por muy lenta que sea, llega un momento en que una gota deja al descubierto la línea de flotación crítica.

            Y como el voto (al igual que el dinero) no se pierde, si no que cambia de manos, aquí el goterón ha ido vaciando sus goteos en Ciudadanos, al igual que el voto perdido del Psoe tampoco ha ido a un Podemos que cada vez puede menos, sino que también ha chorreado en el cazo de los de Ribera, pues claro, llega un momento en que esa inestimable estimación de voto – que todo partido desdeña pero a la que todo partido mira de reojo -  hace saltar todas las alarmas del chiringuito político:

            Ciudadanos se pone por delante, a media docena de puntos en intención de voto del PP, a ocho del PSOE, y a la tira de un Podemos que, al parecer, ha tocado fondo, momentáneamente al menos, si bien que, también puede seguir pudiendo sin poder en sí, como Santa Teresa, dada su desequilibrada estructura de aluvión.

            Pero la encuesta da para más… Y ya no es que el 85% de los ciudadanos preguntados opinen que Rajoy debe marcharse a casa a registrar, que es lo que hacía antes de gobernar, si no que el nada despreciable 63% de sus propios votantes, de la propia urna electora del PP, creen que debe dar paso a otros, y retirarse ahora que aún lo puede hacer medio dignamente, que tampoco mucho… y es que su estatuismo, que tan buenos resultados le dio en otras ocasiones, con el problema catalán y la carcoma pudridora de la Gürtel se ha quemado como un ninot valenciano. Es muy curioso que sea la corrupción valenciana de su partido la que prenda la traca final, aún silenciada, por cierto, con el carnaval catalán. Y ya no sé si en su estética de guardarropía guardará algún disfraz de Ave Fénix que le sirva. Puede que se lo encasquete para montarse el número resucitatorio, y ya solo le sirva de mortaja.

            Pero se ven movimientos, como aquí, en Murcia, en el que su ministril ya incluye en su oratoria palabras como “ruptura”,  “renovación”, “nuevos tiempos”, en los salpicados púnicos, y donde el joven López Miras hace gestos de querer sacudirse su origen dedocrático, sometiéndose a un remedo de primarias que lo legitimice en lo posible. Unas primarias “ad hoc” que, por muy cogidas por los pelos que sean, serían las primeras del PP en toda España de telaraña, y toma castaña a la compaña…

            Esto mismo quiso hacerlo Alberto aquí mismo, válgaseme el redundín,  y el propio Mariano se lo pasó por el arco del ano, propiciando luego su purga y desfenestración de su batallón… Por eso, que hoy trague con lo que entonces no tragó, apunta a que ahora huele la chamuscadura de sus propias barbas. Así que se apuntó a lo que entonces le espantó, y traga lo que en aquellas fechas escupió. Ahora, aquí, a ese excelente álfil que tuvo a su lado lo tiene enfrente, y lo ha convertido en un no menos excelente enemigo. Y encima tiene que hacer como el converso al que se la aparece la Virgen cuando viene a pasearse por Cartagena del brazo del aspirante. Pero el oráculo (Metroscopia) ha hablado, y su tiempo se ha terminado, bacalado...


La sequía ya se ceba también con la ganadería y con la apicultura, no solo la agricultura. Y aún no han dado luz verde a la apertura de pozos, ni se ha autorizado un riego de socorro, ni nada de lo que prometió la ministra Tejerina… digo Tijeretas…

Pero es que su jefe, Rajoy, el nada de la manada, vino a Caravaca a ganarse el jubileo dando largas y largando embustes. Vino de sagrada gira con la gastada mentira. Como siempre ha sido, es, y seguirá siendo…

Ni siquiera se molestó en pedir al santo, o la santa, o lo que fuere, para que lloviese. Nada. Ni rogativas, ni perspectivas.

DE LA AMISTAD

¿Por qué no escribes algo sobre la amistad?, me dice alguien… Porque no es fácil, le contesto… ¿Tú quieres que hable de la amistad o de los amigos?.. le pregunto. ¿Es que no es lo mismo?.. Pues no, no es lo mismo. La amistad es un concepto, y los amigos son seres reales. Según tal concepto, así tales amigos. Por eso que los amigos son la consecuencia de según qué concepto de la amistad tiene cada cual. Y como cada quisque de este mundo tenemos nuestro propio concepto de todo, más o menos igual y más que menos distinto, pues eso, que no es lo mismo… Me mira como si yo fuera un extraterrestre, se sonríe a sí mismo más que sonreírme a mí, y me da una especie de larga cambiada, así, como si se quitara el sombrero, o mejor, la montera…

Pero a mí ya me ha dejado con el hilo en el molde y el ovillo empezado, y habré de terminar la labor de alguna manera. Así pues, espero que, al menos, llegue a leer esto. La amistad, efectivamente, es un concepto, una idea, personal e intransferible, como un cedazo de infinitas tramas, donde cada cual utiliza una, la suya, que va variando y cambiando a lo largo de su vida. Las vidas de los que nos relacionamos pasan por nuestro colador – y las nuestras por los suyos – continuamente, y algunas se quedan enganchadas durante un tiempo más o menos largo, más o menos intenso, y tejemos nuestra labor con ellas, y otras se van desprendiendo de esa red, como algunas otras van permaneciendo, y se quedan, hasta el final de la obra…

Somos como aquellos buscadores de oro, ¿comprendes?.. Pasamos quintales de agua y de tierra por nuestros cedazos, y van quedando pepitas de oro, de diferentes tamaños, pureza y valor, que aquilatamos a nuestra existencia. Al final de la vida laboral, cada cual tiene su patrimonio de oro (sus amigos) encontrado y trabajado con su personal y particular cedazo (su concepto de amistad). Pueden ser muchas pepitas de oro de poco valor, pocas de mucho valor, o de todo en la mina del Señor, como reza el salmo de la viña. Unas están desde el principio – suelen ser las más queridas – otras quedan a media jornada, otras cuando se está apagando la luz de nuestro día…

Cuando somos niños, por nuestra criba corre un chorro incesante de agua y materia de vida, impetuoso y maravilloso, del que gozamos con la experiencia. Pero no somos totalmente conscientes del valor de la amistad ni de los posibles amigos con los que nos relacionamos… quizá alguno que otro quede enganchado sin quererlo ni saberlo, desde el principio, y luego, más adelante, lo vemos brillar ahí, en el fondo de nuestra red… La juventud es una toma de conciencia de esa búsqueda. Ajustamos la cernera, y valoramos los amigos con avaricia. Luego veremos que son menos los que son que los que están, pero adquirimos experiencia febrilmente… Con la época de la madurez nos viene a nuestra red un aluvión de relaciones, profesionales, sociales, ciudadanas, de toda índole, pero ya somos más selectivos, escogemos un cedazo más tupido, más calibrado, quizá más exigente… La época de la senectud es más parca en hallazgos y más adecuada como tiempo de tasar la cosecha. Las manos son más torpes y la vista está muy cansada para manejar nuestra ya viejo harnero, y las habas contadas caen por su propio peso. Y lo antiguo adquiere un valor especial…

Lo que ocurre es que a esta metáfora le falta una dimensión, aunque sirve para explicar el mecanismo de la amistad. Y esa dimensión es la humana. Me explico… Un buscador de oro, como he dicho al principio, lo quiere para venderlo y sacarle un producto material con que costear su propia industria y subsistencia. Vale. Pero las pepitas que encuentra el garbero de nuestras vidas no se pueden vender a valor de mercado, porque es oro latente y palpitante, tiene vida propia, y elige libremente quedarse en nuestro tamiz tras hacernos a nosotros pasar por el suyo… Nos enriquecen espiritualmente, pero no materialmente. Son patrimonio de nuestra propia alma, no de nuestra cuenta corriente…

Y aquí encontramos aquel argentum que, por algún motivo que escapa a nuestro intelecto, nos acompaña desde nuestra niñez, o alguna valiosa pepita de nuestra juventud, ya ajada en el recuerdo, o las más recientes encontradas en nuestra madurez, ya emérita… Y todas forman un contado y escaso, pero valioso e impagable, y preciado, tesoro de incalculable valor. Sin olvidar aquellas perlas que nos acompañaron hasta que ellas mismas se extinguieron de nuestras vidas, pero nunca, jamás, ya de nuestro recuerdo, hasta que nosotros mismos nos extingamos. Quizá sean las más preciadas por su ausencia y su recuerdo. Ojalá y todos los que me leen, a la hora de su balance, su inventario sea, al menos, como el mío: corto pero brillante, escaso pero cálido, escueto pero de un inmenso valor…

MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / El Mirador / www.escriburgo.com / viernes 10,30 h. http://www.radiotorrepacheco.es/radioonline.php
Publicado por MIGUEL GALINDO SANCHEZ en 2:41


Dice el genial Carlos Fuentes que “el pasado está escrito en la memoria, y el futuro está grabado en el deseo”. Y, la verdad, es que la frasecica da para una provechosa pensada, no me digan que no…

Cuando se suelta lo de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, no quiere decir que fuera realmente así, si no que nuestra memoria lo recuerda, y te lo recuerda a ti en tu presente en forma de deseos, no sé si me explico, Perico…

Lo que pasa a cierta edad es que acumulamos muchos recuerdos y ya tenemos poco s deseos. Y como nos dá un poco de vergüenza reconocer la vejez, decimos las tonterías que decimos.


Se lo preguntaba Félix de Anzúa en uno de sus muy acertados artículos. Un ciudadano normal va por las calles y lo asaltan carteles enormes de bellezas sin nombre, sensuales como ellas solas y con semblante lujurioso y portentoso ante la marca de un perfume masculino. Por ejemplo. Luego abre un periódico, o una revista, y en la página de la derecha (las más caras publicitariamente por la tendencia de ánde primero va la vista), un cuerpo femenino semidesnudo y perfecto te anuncia una oferta de viaje al Caribe, como si la agencia ofreciera en la reserva tan sugerente compañía. Llega a casa tras el paseo, busca sillón y tele, y la pantalla le restriega por los morros un modelo de coche que jamás podrá tener con una mujeraza que jamás podrá gozar…

            Y el ciudadano normal, con reacciones normales a unas provocaciones normales acompañadas de sus frustraciones normales, se pregunta a sí mismo si eso será normal. Y lo que se contesta también a sí mismo lo deja un tanto – y un tonto – perplejo. Si se siente excitado (es lo que se busca) por esas hembras golosas que le quiere vender un desodorante, por ejemplo, puede ser acusado de sexista, sin paliativos. Si reprime la reacción vital, sí aún “vita”, claro, que sería lo educado, se dice a sí mismo que se consiente una publicidad que lo provoca pero usted no debe darse por provocado, ni siquiera por aludido, y se encuentra raro, como interpelado, pero chissst, ni se le ocurra… Y si no se reprime y expresa lo que su natural siente, les van a caer las del pulpo por machista. Y piensa para sí mismo, otra vez, si eso es normal o no es normal...

            Y ese ciudadano normal se pregunta si esos anuncios que invocan a su con perdón hombría, y esas hermosas mujeres que se prestan a prestarse a tales anuncios para provocar tales reacciones, y los genios que dan a luz tales estudiadas ocurrencias, no pueden ser acusados de sexistas, por lógica mucho más que a ti, ya que ellos son los que echan el anzuelo y usted el pescao. Y se vuelve a preguntar, otra vez más, si eso es normal o no, porque, la verdad, está hecho un lío…

            Así que, ahora conscientemente, vuelve a la calle, y, cuando le asaltan los pasquines publicitarios, mira para otro lado, y manda a tomar por el saco a la colonia del macho alfa y al diós que la fundó. Y cuando abre la revista, si la abre, o si la compra, porque para qué la va a comprar si no la va a abrir, o el puñetero periódico, si acaso solo se esfuerza por mirar las páginas de la izquierda, y retuerce el ojo para no ver las lascivas y capciosas que le quieren vender alguna cosa. Y cuando llega a casa y enchufa la tele, si la enchufa, esfuerza su vejiga y espera el tiempo de los anuncios para levantarse y aliviarla, y que le den a los que quieran vender lo que sea, pues no sabes dónde te va a saltar la chorba…

            …Pero le queda de rondón si no lo han educado como un machista, si la publicidad no lo trata como machista, y si el resto del mundo, que, naturalmente, es el femenino (ya no sabe si feminista o machista) no está esperando que se le pongan los ojillos como cuquillos para tirársele a la yugular y tacharlo de sexista, cuando solo es un pobre gilipollas que no se ha comido un rosco en toda su jodida vida…

            Y ya solo sale a contar losas, no a pasear. Y habla bajito y mirando temeroso de un lado a otro por si le pillan echándole un ojo al cartel gigantesco de allí enfrente. Y ya no sale a tomar café con los amigos, por si hay periódicos en el velador, los hojea y ojea, y lo toman por un violador. Ni mucho menos comentes estas cosas en el lugar de trabajo, si aún tiene trabajo, que puede haber orejas a babor y estribor… Y lo peor ya es que no sabe si eres un monstruo, o un bicho raro, o solo que has pillado una crisis de identidad, que ahora corren por ahí como la gripe, y solo en el hombre.


¿Se han fijado en la subida de Correos?.. El IPC sube un 2,75% y ellos suben sus servicios un 10%. Cualquier servicio de entrega de las compras on-line es muchíííísimo más barato, y muchíííísimo más rápido. Y puerta a puerta. Se quejan de que están perdiendo clientela, y para remediarlo suben los precios más del triple de lo normal.

Lo de los apartado es demencial. Has de pagarles por hacerles el favor de no tener que llevarte tus cartas. Y, en vez de bonificarte algo por el detalle, te pegan unos subidones que te queda una cara de tonto que no veas…

Enfín, con esa política y esa estrategia, y la demanda de hoy en día, no sé lo que durará.


Esta Irene del Montero de Podemos lo tiene claro. Quiere tener un chupe en el parlamento europeo, como es natural y como todos y todas, y entonces, ¡clik!, se le ha encendido la mente… Ya está, hago lo que aquella ministra Aído de la Igualdad, y me queda reservado el puesto por méritos. Así que si aquella famosa lumbreras soltó lo de “miembros y miembras”, y fue suficiente, pues yo ahora largo lo de “portavoces y portavozas”, y a ver si me cae un chollete igual o parecido.

            Y dicho y hecho, ha iluminado el panorama político y todos los mentideros de la corte con su brillante aportación de “portavozas”. Genial. Hay veces en que, llevados y llevadas por el uso y la costumbre, se caen de la boca y del supuesto cerebro auténticas burradas sin querer ni pensarlo, y, entonces, en lugar de corregir sobre la marcha, se hace como que uno o una sabe lo que ha dicho, y arriesga su (dudoso) prestigio por sus, digamos ideales, y asume tal asnada como genialidad propia, personal e instransferible. Enseguida, todos y todas aquellos y aquellas que participan en tal rol paritario – de paridas, más que paridades – salen en avalancha adoptando y repitiendo la misma estupidez. Porque es más fácil eso, y cómodo, y políticamente correcto… perdón, rentable, que echarle antes una pensada. Y pueden herniarse pensando.

            Porque si usaran la maquinica de pensar, o más simplemente, si sus maestros o maestras les hubieran enseñado algo de gramática, deberían saber al menos un par de cosas elementales que se ve que ignoran: una, que la palabra portavoz significa el, o la, que porta la voz, quién lleva la voz, por lo que lo correcto es el portavoz o la portavoz. Y dos, que voz, precisamente es femenino, y voza solo es gilipollino, o gilipollina, no sé si me explico, Perico…

            Naturalmente, yo sé que a estas personas que adoptan y adaptan una moda tan descabellada como patética solo les importa conseguir una determinada política igualitaria de sexos (confunden burdamente sexo con género), aunque sea destrozando la calidad y riqueza lingüistica del idioma. Creen en el absurdo de que van a conseguir cambiar una realidad inventando palabras o palabros inexistentes. Dios creó con la palabra, dicen las Escrituras, nosotros tan solo nos entendemos, o al menos lo intentamos, y no sé si llegarán a entenderlo ellos y ellas. Pero eso solo demuestra una incultura galopante. Se están cargando la semántica (el origen de las palabras) y les dá lo mismo. La ignorancia al poder, joder…

            No resulta nada extraño entonces que corran por esas redes de Dios y del Diablo unos whatsapps que dicen así: Si dices “portavozas” y dices “miembras”, entonces tampoco eres un “cargo público”, si no que eres una “carga pública”… Sabiduría popular pura y dura de la que deberían aprender un poquico.

            Y esta muestra de ingenio, tan breve como directa, atina en la diana como el más certero de los dardos. Y es que los personajes que usan sus cargos públicos para difundir tales sandeces son una verdadera carga a cargo de una ciudadanía que no los merece. Aunque los haya votado. Si se les mantiene después de estas actuaciones, con dinero o dinera, público o pública, entonces sí será responsabilidad de los ciudadanos o ciudadanas que sigan dilapidándolo con sus desgraciadas y desgraciados ocurrencias y ocurrencios cuando tienen un micrófono o micrófona al alcance de sus bocazas o bocazos… Pues por eso mismo lo digo, claro… O clara.