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Le he leído a una letrada experta en menores y nuevas tecnologías que “puede haber sanciones millonarias a los padres de quienes delincan en la red”. Lo veo correcto, si son menores, claro. Pero, ¿y los menores víctimas en la red por la misma falta de responsabilidad paterna?..

Y, además, la irresponsabilidad de ciertos padres no está solo en los depredadores y presas que pululan en las redes. Es que llenan las noches, calles o plazas, fiestas incontroladas, y botellones, y mamaderos nocturnos…

Es que son igual de menores. Hasta que los padres no empiecen a pagar las facturas de los 112 y de las intervenciones y servicios públicos en sus hijos… Puede que entonces…

LOS HIMNOS


Los himnos están trufados de pólvora en grandes fuegos artificiales y artificiosos, para ser inyectados en la vena emocional de la gente. Las masas se mueven a través de himnos y consignas, bien en un acto deportivo, bien en un acto político, o en cualquier acto social que trascienda de lo común. Si se le pone la etiqueta representativa, la bandera, o ambas cosas a la vez, debe ser administrado solemnemente a fin de que obre el efecto que corresponda. Normalmente para enardecer al personal, apuntar nuestros ánimos hacia la diana y que nos sintamos orgullosos de nuestra pertenencia a algo que creemos superior a lo que nos aferramos por algún motivo venal… Adviertan vuesas mercedes que no digo banal, si no venal. Indaguen y verán la muy importante diferencia.
            Por eso, a veces, los himnos los carga el diablo, y lo mismo sacan lo mejor que lo peor de las personas, pudiendo suscitar tanto sentimientos heroicos como los más ruines del odio. No hay más que oír el himno nacional español en el Nou Camp, por ejemplo… Luego dicen los que chupan de esto aquello de que con el deporte no se debe hacer política. Ya… entonces, eso, ¿qué es?.. Si el deporte, ¡ja!, no tiene nada que ver con la política, ¿porqué los himnos en los partidos de finales o internacionales?. Pues porque el deporte forma parte de la política. Los actores se alinean abrazados por los hombros. Unos lo tararean, otros se miran la punta de los borceguíes, otros alzan la vista al cielo buscando a sus dioses. Los hay quienes tienen otro himno en su corazón, pero ese lo llevan en el bolsillo, y juegan con ambos… Mientras, el público, henchido de fervor o de desprecio, lo canta o lo silba, lo ensalza o lo insulta, muestra su respeto o su mala educación…
            Pero los himnos son cargados de pínfanos y tambores, gloria, pólvora y sangre. Francia pide “a los hijos de la patria que la sangre impura inunde nuestros surcos”. Los teutones gritan lo de “Alemania sobre todo el mundo”, lo de “Dios salve a la reina” los brithis, que siguen pidiendo a su dios neotestamentario, “que se levante y disperse a sus enemigos”, los italianos “llama a sus hijos a que estén listos para morir”, los americanos que colonizan el mundo tras que el mundo los colonizara a ellos, invocan a la lucha, a las bombas estallando en el aire y al rojo fulgor de la sangre… Els Segadors de los catalanes anima a defender lo suyo segando vidas a golpes de hoz… La lírica bélica más mediocre preña la letra de los himnos… “A los hijos de la patria llegarán días de gloria”, reza La Marsellesa, pero son días de gloria a costa de días de sufrimiento para otros, claro. Todos los himnos están hechos de triunfos, de ganadores, pero nadie gana sin que otros pierdan, sin triunfar sobre otros, a costa de los enemigos. Los himnos siempre se hacen contra alguien.
            El de España, curiosamente, y afortunadamente también, no tiene letra… aún, al menos. Y yo pido al Dios de la paz que por mucho tiempo. Que ningún literato barato se le ocurra dar a luz ninguna letra triunfante, ni a nadie se le ocurra encargar ningún eructo patriotero y vibrante. Es mejor así, con solo la música, y que cada cual le añada en su imaginación la letra que su mediocridad o su exaltación, o su espíritu, o su alma libre, o sus emociones más o menos desbocadas, la de a bien o mal entender. Uno escucha la música, calladico que está más bonico, cierra los ojos, y se deja llevar… Mucho mejor así, sin duda. Cuando yo era un crío, en aquellas escuelas de posguerra, nos ponían firmes, y nos hacían cantar el “Cara al sol”, que era el himno de la todopoderosa Falange, sobre la aquella “camisa nueva, que tú bordaste en rojo ayer, me hallará la muerte si me lleva y no te vuelvo a ver”. Y era así, y no el nacional, porque éste no tenía una letra que cantar… gracias a Dios. Es mucho mejor una música que sentir que una letra que cantar. O, al menos, mucho más libre…
            La fatuidad de las letras de los himnos hace que el de España sea un himno elegante al no tenerla. A pesar del españolismo rancio y burdo, de tetosterona, que nos empeñamos en degradarlo los españoles muchas veces. Y esa elegancia le viene precisamente por carecer de letraje. Bastante lo ensuciamos con el “a por ellos, oé, oé, oé” como para hacer de él encima una bonita pieza rellena de casquería fina… Miren, existen hechos y hechos. Por ejemplo, el himno en la entrega del Príncipe de Asturias dignifica y ennoblece el acto en la misma medida que tal acto ennoblece el himno. Pero, cuando, por otro ejemplo, el himno se rebaja al acto del concurso de rebuznos de Morlacos del Monte, pues qué quieren que les diga… Y aún sería peor rebajarlo ante asnos desatados de ciertos clubes y lugares. El himno solo es un símbolo de mejor o peor gusto. Y según qué uso, le dá o le quita valor. ¿Comprende?.. Pues eso.

MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / El Mirador / www.escriburgo.com / viernes 10,30 h. http://www.radiotorrepacheco.es/radioonline.php

 

A ver… ¿tenemos la suficiente vergüenza y memoria como para acordarnos de lo de nuestra valla de Melilla de hace un año?.. ¿Sí..?. Cuando nosotros recibíamos unos pocos cientos de inmigrantes a través de nuestro particular pequeño mar de cuchillas, lo magnificábamos a través de todos los medios habidos y por haber. España se rasgaba las vestiduras, plañía, se quejaba y gimoteaba a Europa, denostaba, protestaba, gritaba y clamaba al cielo, ¿se acuerdan?.. Incluso, pero aún, arrinconábamos la política de pactos y subvenciones a los países subsaharianos de origen, y reducíamos al mínimo la ayuda oficial al desarrollo. Es más, las desviábamos al gendarme marroquí para que nos hiciera el trabajo sucio que no ofendiera a nuestras hipócritas narices catoliconfesionales. Ya saben, ojos que no ven…

                Pero toda esa llantina y victimismo que exhibíamos hacia los insolidarios de allende los Pirineos, hoy se ha trocado en mutismo, en un silencio de conciencia culpable. Los refugiados que acuden a las fronteras de Europa y los muertos en el Mediterráneo por lo mismo se cuentan por decenas de miles. Ya no es el hambre y la pobreza solo, se suma también las migraciones masivas ocasionadas por la guerra de Libia y Siria.

                España se quejaba amargamente por unos cientos… ¿Qué diría hoy si recibiera los más de 100.000 que lleva Italia en lo que vá de año, o los más de 125.000 de Grecia?.. Y no estamos contando a los otros miles de ahogados. Silencio egoísta, insolidario y culpable. Es más, los insolidarios, egoístas y culpables alemanes que quieren repartir la carga llevan acogidos en lo que vá de año a más de 800.000 refugiados. Pero nosotros, los que ayer tanto nos poníamos de ejemplo, racaneábamos hasta hace poco la cuota de 4.288 que nos había asignado la UE, y solo admitíamos a poco más de 2.000… ¿Es esta la solidaridad que hace un año España exigía a Europa?.. No tenemos la más mínima autoridad moral. De hecho, España es de los últimos países en ser solicitado asilo: unos 21.000. Compárenlo con los 235.000 en Francia, o los 547.000 de Alemania… Menos mal que la solidaridad ciudadana está haciendo a nuestros gobernantes ser más generosos. Pero no lo son ellos, que ahora se colgarán la medalla, si no sus ciudadanos.

                La tragedia del rechazo a los hambrientos y los perseguidos no es achacable a Europa, si no a algunos de sus gobiernos insolidarios y egoístas, como el nuestro, Inglaterra, Hungría… si bien España, además, practica la hipocresía de la doble moral, pues se comporta hoy al contrario de lo que exigía antes, porque le convenía. Es una pena que no se haya conseguido la total integridad europea, y que esa UE no pueda cesar a esos miserables gobiernos nacionales que solo miran por lo que sus dirigentes puedan llevarse mientras están al mando, y no puedan imponerles unas cuotas de humanidad, que, en definitiva, es la acogida que necesitan.

                Cuando terminó la guerra civil española, Francia, Méjico, Argentina, y multitud de países acogieron a decenas de miles de españoles refugiados con generosidad y afecto. Es una enorme tristeza comprobar que este gobierno no sepa estar a la altura de las circunstancias, y tire la memoria de su historia por el retrete. Menos mal que este país, y la gente de este país, sí parece estarlo. Al menos de momento, mientras nos dure en la retina la imagen de un niño muerto devuelto por el mar a una playa turca.

  

A ver si lo entiendo. Piqué es un buen jugador, pero maleducado, irrespetuoso, prepotente, y que representa al catalanismo cerril que pita el himno y la bandera española, pero que resulta que ahora es él el pitado por mucha gente por ser así, ¿no?..

Pues, coño, donde las dan las toman. A joerse tocan. Lo uno es consecuencia de lo otro. Lo que no se entiende es el cierre de filas de Del Bosque y de los vividores del deporte. Huele a corporativismo puro y duro… y rancio.

La verdad, no veo la lógica en defender lo contrario de lo que por otro lado se predica… Debe ser cosa de la nómina.

 

Testículo significa “pequeño testigo” en latín… Así, testamento, testificar, testimonio, testar y atestar, testa… todo viene de la misma raíz. Todo deriva de lo mismo.

Quizá por eso que cuando es necesario tomar una determinación o atestiguar nuestra capacidad para hacer algo, soltamos aquello de “echarle un par de…” a la cosa, o cuando hemos de sentar nuestra opinión, “ponerlos sobre la mesa”…

Pues a ver si para gritar bien alto y claro que es una auténtica vergüenza el que 40.000 murcianos no tomen sus medicinas por no poder pagarlas con el maldito copago, tenemos ese par de… testimonios, los ponemos sobre la mesa y no paramos hasta pararlo…

 

Tengo ante mí la foto del niño muerto, ahogado y arrojado por el mar sobre una playa, que ha dado la vuelta al mundo. Tiene la edad de mis nietos más pequeños. Se me revuelven las tripas de indignación y de vergüenza, y siento un dolor en las entrañas que hace que los ojos lloren de pura rabia. Sé que tiene una enorme carga de egoísmo ese dolor. El pequeño puede ser algo mío, y eso me subleva. Pero es que, de hecho, lo es, es algo mío, y eso me avergüenza profundamente…

…Porque soy, somos, culpables de omisión, de silencio, de acomodación, de insolidaridad, de encogernos de hombros, de autojustificación, de mirar para otro lado, del yo qué puedo hacer… Un niño no tiene culpa de haber nacido dónde, cómo y de quiénes ha nacido. Ese niño, y cientos, miles como él, han pagado con su escasa vida todo lo sucio e innoble que hay en este mundo. Es una vida inocente, brutalmente inocente. Es el peor de los asesinatos, es el más horroroso de los crímenes. Pero no miremos solo los motivos, que señalan a otros. Miremos también las consecuencias, que nos señalan a nosotros…

Esos niños yacen muertos en una playa porque huían del hambre, la miseria o de una guerra civil, o de la persecución sanguinaria del EI. Han muerto porque querían vivir, han muerto por intentar salvar su vida. Lo mismo les hubiese dado morir de inanición, enfermedad, o de un tiro. Hubiese sido una muerte menos ignominiosa, aunque siempre, vergonzosa.

Si analizamos las causas podemos señalar a sus gobiernos nefastos, a sus regímenes corruptos, a ese estado islámico que los empuja a huir de sus fronteras, espantados y acuciados… Pero, ¿quién puñetas apoya y mantiene a esos gobiernos?, ¿a cambio de qué..?, ¿quiénes venden y proveen armas a los asesinos islamistas?, ¿quién o quiénes pueden terminar con esa monstruosidad del EI y no lo hacen?..

Pues los mismos que se sientan en nuestros gobiernos, en nuestras organizaciones mundiales. Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, por ejemplo, son los mayores vendedores de armas del mundo. Ellos son los que arman, indirectamente, a los del EI, a la vez que, directamente, a sus contrarios. Un niño varado y muerto en una playa, o en una alambrada, es un daño colateral que no afecta a sus intereses.

Pero eso afecta – debe afectar – a cualquier conciencia de cualquier ser humano, como usted o como yo… Y ahora mismo miles de niños como el que me mira desde la foto del periódico, están llamando a las puertas de nuestros países pidiendo amparo y refugio. Y hay países europeos, como el nuestro hasta ayer mismo, que se lo están negando… No llames a mi puerta, niño, es mejor que te ahogues en una playa, les estamos diciendo…

Por eso mismo decía antes que, si el origen y la causa no, las consecuencias sí nos afectan directa y personalmente. Porque los ciudadanos de esos países que les niegan su derecho a vivir somos todos y cada uno de nosotros. Usted, yo, y ese otro señor… Y, si otra cosa no, el gritarle (ya empezamos tímidamente a hacerlo) a nuestros deshumanizados líderes que actúen como quisieran que actuasen con ellos en los mismas circunstancias que ese niño, sí que es cosa nuestra. Nuestros gobernantes se mueven por los votos, y, a veces, por oportunidad y rentabilidad política, como los de la oposición… De ahí que el silencio de ese niño muerto es también nuestro propio silencio culpable. Ya lo creo que sí, yo lo creo así…

  

Metroscopia dixit: La inmensa mayoría de los votantes del PP son mayores de 65 años. No lo entiendo. Votamos a nuestros peores enemigos. Debemos ser masocas autoflagelantes. La gran mayoría de los que votan al PSOE, están entre los 55 y los 64 años. La izquierda del abuelito batallitas…

Sin embargo, al arco de votantes de Ciudadanos y Podemos, es de 18 a 34 años. Osea, las nuevas derechas e izquierdas que hacen gagá al bipartidismo… ¿Y los de 34 a 54 son el fiel de la balanza?...

A mí, con que los jóvenes sean más honestos que nosotros, ya me vale… Quizá por eso yo voto a bríos…

  

Comienza el curso. Ha llegado septiembre. Sale el verano y cabecea el otoño. Todos a sus puestos y en sus marcas… ¡ya..!. La liga de fútbol ha dado comienzo, la Pantoja vuelve a villabarrotes hasta la próxima salida al recreo que se pondrá malita de la tripita, y todos los opios populares (y populistas) se han puesto ya en marcha. Poco pan, mucho circo, y las orejas y el hocico barruntando los malos vientos políticos que nos están esperando. Catalanas que parecen catanas, las generales, un PP gürteliano al que se le hunde una parte del Titánic, y parte de los pasajeros que quieren salvar su culo y el botín que esconden en el mismo que amenazan con llevarse el barco entero por delante…

                …Como la madrileña Cristina Cifuentes, que intenta separarse de los pringados enfrentándose a su comandante en jefe y haciéndole bajar la bandera con lo de la sanidad para los inmigrantes, por ejemplo, mientras la ya zombi Esperanza Aguirre sigue buscando desesperadas, alucinadas y patéticas alianzas contra Carmena, porque no quiere que se abra ninguna diligencia sobre sus pantagruélicos despilfarros de dinero público en su gestión…

                …Como los no menos desesperados políticos barretinos (o/y burretinos) independentistas, que ofrecen compartir su independensi con aragoneses, valencianos y mallorquines, e incorporarlos como países catalanes, cuando la realidad histórica es que solo existió un solo y único reino de Aragón, al que ellos pertenecían, y que fue uno de los siete que conformaron la realidad de España como nación… O sea, que Catalunya como tal no existió, y si lo hizo fue como parte del reino aragonés. Jamás al contrario…

                …Como Psoe y Podemos, que sus “yotarrejunto” puntuales parecen naufragar antes de echar a navegar, y ya van los primeros intentando sacudirse la estopa de la estepa, y los segundos buscando socios para seguir compartiendo un salvavidas que flote hasta llegar al próximo puerto, que las generales están a las puertas, y… Santa urna encima y mi zagala encueros...

                …Como el canturreo gubernamental para que no los votemos, que, tras el zamarrazo de las bolsas por la China que tiene en el zapato, tendrán que hacerle al coletas un nuevo traje, que no sea siempre el de la clámide griega…

                …Como tantos alcaldes y “alcaldas” que, tras el sopor del estiaje, han de despertar a una realidad nueva en esta plaza: la de compartir un poder absoluto que los corrompía absolutamente, la de esconder y disimular prepotencias innatas, congénitas, y desplegar “dialogancias” aún simuladas, la de gobernar con partidos compartidos, y sin el porquemesaledelflorero… Tantos y tantas que han estado malacostmbrados/as a pisar la alfombra roja día sí día también, en que todo valía, todo se aplaudía, y que a partir de este curso han de escuchar lo que nunca quisieron escuchar y hablar con los que jamás quisieron hablar… Igual no se convierten en mejores políticos pero pueden aprender educación. Aunque algunos/as habrá que chantajeen con poner ventilador a la mierda, ya lo verá…

                Y a lo mejor también, este nuevo curso, este curso que empieza ahora, nos traiga nuevas realidades y lance por la borda viejas atrocidades… Y quizá hasta podamos soñar que comemos perdices porque nos gobiernan unos aprendices… Que los maestros armeros ya tienen llenos los roperos… Y los míos, los primeros…

 

Aquí, en España, no nos han bajado los sueldos, ni congelado las pensiones, ni nuestros hijos tienen que trabajar  fuera de España, ni han quitado becas de estudio, ni sus pastillas calmantes del seguro, ni tampoco ha crecido el empleo precario, ni ha aumentado la desigualdad…

Ni cientos de miles de niños comen apenas una vez al día, ni hay más de cuatro millones de parados, ni 800.000 familias que no perciben un solo euro…

Es todo falso. Inventos populistas y derrotistas. Lo cierto y verdad es que España conoce una época próspera y de recuperación sin precedentes y lidera la economía europea…¡Y una eme..!

  

¿Hombre, qué casuality..!.. Pocas fechas después de haber publicado una de estas crónicas sobre el tema del Mar Menor (ver “Mientras rula…”), sale en prensa que la UE inyectará 45 millones de euros en 5 años. Tampoco es que se hayan herniado con el esfuerzo para intentar salvar la laguna. La verdad es que salvarla, lo que se dice salvarla, yo tengo mis muchas dudas, pero quizá que para hacerle una mortaja digna sí que alcance…

                Se trata de un proyecto presentado por la Comunidad, con un traje muy atractivo de cara a los visitantes y votantes, y con otro más real, si bien más escondido y disimulado, aunque sea el que realmente haya movido a la Unión Europea a soltarle la limosna…

                Lo guapo es construir una red de carriles-bici que rodee la laguna y le dé un aire ecológico y de sostenibilidad, estampa tipo qué verde era mi valle. Además de un intento de racionalizar los puntos de amarre y atraque de barcos a motor por medio de pantalanes flotantes… Enfín, no está mal, pero pienso que es mucho más efectivo limitar el anclaje de las naves a motor que son las que en realidad contaminan… Poner un servicio de ferrys que conecte las localidades costeras y uno de taxis náuticos para lo mismo, es muy bonico… pero si no sirven para reducir, por otro lado, el tráfico de vertido, pues será sumar a más de lo mismo. También se habla de potenciar el deporte de vela y guay verdolay, y fomentar la pesca… ¿qué pesca?.. porque los pescadores ya no pueden vivir de la pesca…

                Y en un rinconcico, así como el que no quiere la cosa, uno de los verdaderos principales causantes de que el Mar Menor la esté espichando: acabar con los vertidos. En los titulares de los periódicos que anuncia tan buenas y faustas nuevas, lo de “terminar con los vertidos” aparece así, modestamente, como a escondidas, sin ánimo de molestar, como pidiendo perdón por hacerse notar… Y, sin embargo, ese es el auténtico problema.

                Y es un problema porque afecta a las dos vertientes de desarrollo regional: la agricultura, que se dá a entender tímidamente, y la afluencia masiva a las poblaciones del litoral, que ni se cita, se silencia, no sea que espante a la vaca y deje de dar leche.

                Con lo del primero, parece que están proyectando tanques de tormenta que recojan los vertidos de pesticidas y nutrientes que arrastran las avenidas de agua. Habrá que hacer muchos, pero… ¿y lo que va a través de los acuíferos?.. pregunto yo. Para eso, amigo mío, habría que reducir la aplicación de tales productos a los cultivos de forma drástica, y para eso hay que olvidarse de la práctica de agricultura intensiva que se viene haciendo en la zona. Vale, pues con su permiso, vuelvo a preguntar, ¿quién dice el proyecto que le vá a poner los cascabeles al gato?.. ¿los políticos?.. ¡já..!

                …Y con lo segundo, pues más de lo mismo, no hay quién tosa al turismo (y cae en verso). Pero en esta parte se aplica el “no comment”, el chitón. No sabe, no contesta. Porque los vertidos de las aglomeraciones humanas estacionales emitidos al suelo y la de la superaumento del tráfico de sus coches emitidos al aire, tampoco es moco de pavo.. ¿Qué no hay solución para esto?.. Sí que la hay.. mejor dicho… sí que la hubiera habido. Es algo así como lo que se hizo en las Tablas de Daimiel, o parecido.  Pero es un traslado de intereses que no hay interés en tocarlo… ¡Ah!, ¿Que hablamos del interés del Mar Menor?.. ¿o el de los marmeronenses?.. ¿Qué es el mismo?.. Pido disculpas, pero es que, a veces, me es difícil compaginarlo... Perdón.